El saneamiento también necesita sanearse

El saneamiento también necesita sanearse

Muy atrás quedaron los tiempos en que a las mañanas generalmente a través de una ventana se gritaba “agua va”, a fin de que la gente que transitaba por la calle se apartase rápidamente, pues el motivo no era otro que proceder a tirar por la ventana el contenido de orinales con las micciones de la noche o de palanganas con el agua de haberse lavado. En aquella época no había váteres en las viviendas ni traídas de agua corriente ni redes de saneamiento, ni suministro de energía eléctrica, era otra forma de vida que a nosotros actualmente nos parece increíble, aunque también precisan de limpieza las tuberías o fosas sépticas. Y aquí hay que tirar de una empresa de confianza porque se trata de algo muy delicado que si no se hace bien genera un ambiente desagradable. Para la zona de Alicante, destaca Limpiezas Limsa, donde unos profesionales se encargan de este trabajo nada agradable.

Hoy en día no existe prácticamente ninguna población en nuestro país que no disponga de estos servicios, puesto que este es uno de los requisitos imprescindibles para que una zona sea declarada urbana en el plan general de urbanismo de un municipio.

En la actualidad en una gran ciudad pueden existir kilómetros y kilómetros de redes de saneamiento, que suponen el mantenimiento de enormes tramos de tuberías, sumideros, alcantarillas, etc., lo que provoca que los ayuntamientos tengan personal especializado o empresas contratadas para realizar los servicios de limpiezas y desatascos de tuberías, con camiones preparados con material adecuado para poder observar el origen del atasco y absorber o disolver lo que lo provoca. Existen camiones de muy diversas capacidades, según sea el atasco, incluso los hay pequeños, con una capacidad de mil litros, para poder llegar a las calles más angostas y estrechas de los cascos antiguos de las ciudades.

Además, como os decíamos, todavía existen empresas agrícolas o ganaderas que disponen de sus propias fosas sépticas, que no están conectadas a la red de saneamiento o incluso casas rurales aisladas de las poblaciones y que por motivos de distancia tampoco están conectadas a la red de alcantarillado y también disponen de su propia fosa séptica; el problema surge cuando estas cada cierto tiempo se llenan y necesitan un vaciado que se deberá realizar por personal profesional y con el material adecuado. Por eso nunca está de más tener cerca el teléfono de una empresa de confianza especializada en la inspección y desatasco de tuberías, así como limpieza de fosas sépticas, para que sea la encargada de realizar estos trabajos cuando surge algún atasco, relativamente frecuente en este tipo de instalaciones, o se haya llenado hasta el máximo de su capacidad, siendo un gran problema para el propietario de la vivienda o instalación por su rebose, el estropicio que origina en la vivienda y los efectos desagradables y molestos por los vertidos y olores que produce y que podría incluso a llegar a darse el caso de tener que cambiar toda o parte de la instalación, con el consiguiente desembolso económico y las molestias típicas de una obra de tal envergadura.

Por qué se producen atascos en las tuberías

Estos atascos se pueden producir por diversos motivos, como pueden ser el mal diseño o ejecución de la instalación, tuberías muy estrechas, bastante horizontales, sin demasiada pendiente, favoreciendo la sedimentación, multitud de codos que hacen que se depositen más fácilmente los sedimentos, facilitando el atasco, o incluso por vertidos producidos durante las obras de construcción de la vivienda o edificio, tales como restos de arena, escayolas, cemento, yeso, etc., o posteriormente cuando los propietarios no tienen cuidado y arrojan por el váter elementos como compresas, condones, telas, juguetes, materiales no solubles en agua, etc., dañinos para las tuberías pero también para el medio ambiente.

En fin, las tuberías y desagües de una vivienda también hay que cuidarlos y tener cuidado con lo que se echa en ellos, así como vigilar a los peques de la casa, pues a veces jugando hacen travesuras con consecuencias desagradables e importantes.