Comprarte una casa en el extranjero

Normalmente suele ser al revés, el extranjero aprovecha el sol y las buenas costumbres españolas para adquirir una casa en suelo español. Pero en esta ocasión es al revés. Os quiero contar los pasos que hay que dar si has decidido comprarte tú una casa fuera de España. Sabemos que no es fácil, porque primero tienes que tener dinero, pero como parece que en este país nunca se acaba la pasta, vamos con estos consejos.

Visto lo visto, comprar una vivienda en el extranjero puede ser una buena alternativa a los precios que han alcanzado los inmuebles en España, aunque conlleva una serie de riesgos. Por ello, conviene conocer las especificaciones legales del sector inmobiliario de cada país, así como contar con un buen asesor que aconseje dónde, cómo, cuándo y cuánto invertir. Como tendrás que realizar un montón de papeles, lo mejor es contar con un traductor jurado, si no sabes en qué consiste su trabajo, echa un vistazo a la web y te darás cuenta de que te puede servir muy útil. Como por ejemplo lo son para las empresas que deciden invertir fuera.

Cuando se pretende comprar una vivienda en el extranjero, es muy importante contratar a un abogado local reputado y de confianza, que tenga fluidez en su propio idioma y en castellano. El abogado es el responsable de llevar a cabo las comprobaciones necesarias sobre la propiedad y debe asegurarse de que el vendedor es el dueño de la vivienda. Aunque también puede ser  el encargado de facilitar las traducciones de los contratos, yo recomiendo que se pongan estos temas en manos de profesionales. Es decir, en traductores jurados, puede aumentar el gasto un poco más, pero tendrás la seguridad de que estarás con profesionales. Un abogado puede ser muy bueno en lo suyo, pero quizás en traducciones no esté tan hábil.

Hay que saber bien a quién se le compra. Algunos inversores prefieren comprar a un grupo inmobiliario español, aunque es muy recomendable saber cuál es su experiencia en el país donde se hará el trato. Por eso, un traductor jurado puede tener contactos y realizar esa tarea de documentación.

impuestos

Es primordial informarse de los impuestos que se tendrán que abonar por el inmueble. Conviene conocer las tasas por aumento de patrimonio, los impuestos por ingresos derivados del alquiler y cualquier otro gasto que pueda generarse de la venta de la propiedad. Hay que saber cuáles son los impuestos que gravan la operación en la adquisición, mantenimiento y venta del inmueble.

Antes de comprometerse o de firmar escrituras, hay que asegurarse de que se conocen los gastos de mantenimiento del inmueble. Estos gastos incluyen los impuestos de las autoridades locales, las cuotas de comunidad, del alquiler de contadores de agua, electricidad y gas, el seguro de la vivienda, el mantenimiento general, etc.

Aunque es posible que una vivienda en el extranjero se pague a través del alquiler, no es buena idea confiar en los ingresos por arrendamiento para el 100% de los gastos. Por ello, conviene consultar a un especialista local para evaluar un arrendamiento realista y asegurarse de que se podrá hacer frente a los gastos en el momento en que la vivienda se quede vacía.

Una vez que tengas todo esto controlado, será el momento de comenzar a amueblarla. Pero en este apartado ya no se mete ni nosotros, ni los traductores jurados. Eso es cuestión vuestra. Espero que os haya servido de ayuda.