La decoración que hace milagros

La decoración que hace milagros

No importa si vives en un edificio de reciente construcción con piscina y pista de paddle o si vives en un edificio antiguo en pleno centro urbano porque tu casa puede ser tal y como tú quieras sin tener en cuenta el exterior. Lógicamente todos queremos tener lo mejor y lo más económico pero a veces tendemos a “echarnos atrás” al ver ciertas viviendas, o pisos, sin saber que pueden quedar incluso mejor que el de nueva construcción.

Los edificios antiguos suelen tener un hándicap, y es la falta de urbanización, eso cómo mínimo, porque otros problemas suelen ser las derramas para solucionar desgaste en tuberías y electricidad entre otras roturas que pueden devenir con el paso de los años, sin embargo, todos estos problemas son subsanables y, normalmente, pueden salir mucho más económicos de lo que pensamos.

Un piso en un edificio de nueva construcción en la Valencia, por ejemplo, puede suponer un precio que ronda los 1421 euros el metro cuadrado. Si hablamos de 90 metros nos estamos metiendo en 128.000 euros más gastos y sin urbanización ni lujos. Ahora bien, ¿qué pasa si miramos un piso de 90 metros de segunda mano en un edificio no demasiado nuevo? Pues que la cosa baja, y mucho, y podríamos estar hablando de unos 70-90 mil euros. Esto supondría un mínimo de 40.000 euros de ahorro, un dinero que se puede invertir en la reforma de la vivienda completa y, aun así, te sobraría (dependiendo de acabados y materiales). Pero lo más interesante es que al final estarías “creando” una vivienda adaptada a ti y a tus necesidades.

Al final, si comparamos, en la primera opción te estás dejando 128.000 euros por un piso tal y como está, que puede ser perfecto para ti y tu familia o puede necesitar alguna reforma, con la segunda opción nos estaremos gastando menos dinero y estaremos dejando la casa tal y como nosotros la necesitamos. ¿No creéis que merece la pena?

El problema es, como ya hemos dicho, que muchos compradores se asustan al ver el estado de esos pisos, o edificios, antes de las reformas y prefieren optar por otra vía. Sin embargo, no deben pensar así, sino en cómo puede quedar todo una vez acabado el trabajo.

Lo que tenemos que conseguir es que un arquitecto visite el edificio y, aunque no pueda realizar catas, sí pueda decirnos lo que ve a simple vista: si hay dalos estructurales o no. ¿Por qué? Pues porque en la mayoría de las ocasiones no los hay, y cambios de tuberías o electricidad pueden devenirse en cualquier tipo de edificio.

Una vez asegurado este punto tenemos vía libre para comprar el piso que nos gusta y reformarlo de arriba abajo. Veamos un ejemplo: piso de 90 metros cuadrados en Alicante, cerca del centro, cuyo valor de venta es de unos 60.000 euros. Se invierten 18.000 en cambiar toda la fontanería, toda la electricidad, cocina, suelos, baño y pintura para toda la casa. Resultado: una vivienda moderna, muy bonita, por menos de 80.000 euros que ahora se puede vender por unos 90.000.

En este estudio de decoración en Lleida afirman que prácticamente cualquier espacio puede convertirse en un lugar de ensueño si sabes cómo conseguirlo.

Pero mirad estos ejemplos que la revista Hola ha publicado en su web. Son cambios impresionantes y realmente no llevan tanto trabajo como parece.

Reformas Eficientes

Ahora bien, si dejamos a un lado la estética, ¿qué tipo de mejoras habría que hacer a toda vivienda para mejorar la calidad de vida de los habitantes? Pues para empezar debemos preguntarnos si tenemos el aislamiento necesario y aunque no vamos a abrir las paredes exteriores para ver si hay cámara de aire y demás, sí podemos revisar las puertas y ventanas para asegurarnos de que no hay aire que se escape, o entre, por la perfilería. ¿Y por qué decimos esto? Pues porque en las viviendas antiguas la mayoría de ventanas tienen marcos de madera, algo que a la larga se desgasta y deja pasar el aire del exterior no aislando correctamente. Así que si tu vivienda es muy antigua y pasas frío, tal vez sea hora de reformas las ventanas.

Tampoco está de más pensar en “lavar la cara” de la casa si hace mucho que no lo hacemos, y con “lavar la cara” me refiero a pintar las paredes. Tal vez, a simple vista, las sigamos viendo blancas pero si hace más de 5-7 años que pintamos por última vez, lo normal es que cuando aplique pintura nueva notes el cambio.

Y por supuesto vigila las humedades. Hay zonas de España donde la humedad es extrema (lógicamente no estamos en la selva pero tener el mar al lado tampoco ayuda), y por eso hay que tener cuidado con la humedad. Ventila la casa todos los días y si hay humedades recurrentes contacta con un profesional que arregle el problema antes de que este cause daños en los pulmones de los miembros de la familia.