Electrodomésticos a la última

El sector de los electrodomésticos no es ajeno a la revolución digital que estamos viviendo. Ahora mismo los aparatos eléctricos que puedes encontrar en el mercado, poco o nada, tienen que ver con los que compraron nuestros padres o más aún, los que compraron nuestros abuelos. Por eso, si te has comprado una casa lo mejor es que sepas qué es tendencias ahora mismo en el mercado.

Hablaré de mi caso concreto. Después de comprar una casa, y por supuesto hacer todos los trámites pertinentes, afortunadamente la Notaria Tarancón lo facilitó mucho con sus gestiones relacionados con los préstamos e hipotecas, decidí ponerme manos a la obra para comprar electrodomésticos. Llegue a un acuerdo con mi mujer, ella se encargaba de decorar la casa, y yo sería el encargado de comprar los electrodomésticos.

Lo primero que comprobé es que nada tienen que ver los aparatos de hace años con los actuales. Lo que más me llamó la atención fue un frigorífico que te sirve como pizarra. En la puerta del frigorífico puede escribirse con tiza convencional o con lápices de tiza líquida y es muy fácil de limpiar. De esta manera te evitas el tener que estar poniendo post it, y además le das un toque vanguardista y perfecto a tu cocina. De esta manera, podremos apuntar un montón de tareas y cosas para recordar: comprar leche, el horario de la guardería, los turnos de trabajo o la siguiente consulta con el médico.

Adiós tareas domésticas

Una de las cosas que más nos hacía discutir en nuestra pareja, era el momento de compartir y hacer las tareas domésticas. Pues bien, eso tiene los días contados. Ahora, los robots aspiradores que antes sólo existían en las películas o en novelas de ciencia ficción, hoy son una realidad eficiente y prometedora. No vuelvas a perder el tiempo limpiando en tu casa cuando una máquina lo puede hacer por ti. Estos robots son máquinas inteligentes capaces de limpiar el suelo sin ningún tipo de supervisión. Gracias a sus sensores y a su inteligencia artificial, es capaz de evaluar su entorno hasta 50 veces por segundo y modificar su comportamiento para adaptarse a él. Una gozada.

Hablando de tareas en casa, lavar y planchar son tareas domésticas que, lamentablemente, no nos las quita nadie, así que lo mejor será equipar el espacio destinado a estos fines con electrodomésticos de última generación que nos hagan la vida más fácil. Sobre todo que cuenten con avanzadas prestaciones que nos ayuden a ahorrar tiempo y dinero. Y si, además, tienen un diseño estéticamente atractivo, mucho mejor. Y es que tanto la lavadora como la secadora son dos armatostes que, siempre que es posible, acaban escondidos en el tendedero.

Ahora hay lavadoras especializadas para cada tipo de prenda y que reducen el tiempo del proceso de lavado a tan sólo 15 y 30 minutos, con cargas de hasta 2 y 4 kg, respectivamente. También se diseñan nuevos modelos de lavadoras y secadoras con capacidad de hasta 9 kg, en medidas estándar de 59 x 60 cm, ideales tanto para familias numerosas como para singles que hacen la colada una vez por semana o para secar prendas de gran tamaño como edredones y cortinas.

Lo último

Una de las novedades en este mercado, que todos los años se presenta en Eurocucina, una exposición bienal, son unos modelos sirven para calentar la vajilla y otros, los alimentos. Un nuevo cajón calentador con contenedores de acero inoxidable, ideales para mantener la comida caliente sin que ésta pierda frescura, sabor y textura. Pero además en su interior es posible preparar delicias, fermentar una masa de pan o de pizza, realizar un baño maría así como llevar a cabo cocciones lentas y largas. El precio es de casi unos 2.000 euros pero verás pronto que te sirve para ahorrar en otros aspectos.

Y por cierto, todo está controlado por la domótica. Desde las luces que se activan por sensores, un grifo de manos libres, hasta los termómetros para carne que te alertan a tu teléfono inteligente cuando termina la cena. La tecnología de la cocina está aquí para facilitarle la vida, aunque al principio, la verdad, es que cuesta adaptarse mucho.