¿Contratar un servicio de limpieza para tu comunidad?

¿Contratar un servicio de limpieza para tu comunidad?

Los servicios de limpieza en Barcelona están disminuyendo por culpa del «do it yourself«.

Últimamente parece que se está produciendo una progresiva involución en los servicios que los ciudadanos contratamos con el fin de evitar hacer nosotros mismos ciertos trabajos. De hecho, estamos volviendo a hacerlos tomando como norma el dictado de la crisis y su sangrante resultado en nuestras cuentas corrientes o tomando como ejemplo los asfixiantes recortes que se aplican desde las esferas gobernantes.

Por estas razones nos hemos empapado del do it yourself y tanto nos hemos reconvertido en zapateros como en costureros para ahorrarnos unos eurillos.Es necesario en muchos casos, pero resulta curioso que esta práctica se haya generalizado y que un gran número de familias cuya estabilidad económica permanece intacta se hayan sumado casi por contagio.

No hace mucho que Holland, presidente de la República Francesa, abogaba por un mayor gasto para reactivar la economía a través de la inyección de capital a las familias mediante subvenciones y empleo público. Afirmaba que este procedimiento desembocaría en el aumento del gasto privado de las familias. En España, por suerte, todavía hay familias que pueden realizar ese gasto y contribuir con su granito de arena –al menos- a que no cierren algunas empresas. Con ello no defiendo que todo el peso deba caer en las clases más pudientes ni que estas deban comportarse de un modo concreto. Es una simple idea que, aplicada de forma voluntaria y general, sería de gran ayuda.

Uno de los gastos que se han visto suprimidos de forma masiva en los últimos años es la limpieza de las comunidades.

limpieza

De repente, vuelve a haber señoras colgadas de las ventanas jugándose la vida para lograr que los cristales de su quinto piso estén relucientes y se han hecho cargo de nuevo de todas las escaleras, el descansillo y la puerta del edificio. La contratación de un servicio de limpieza puede no resultar caro para ciertas economías, y si varias comunidades se lo encargan a una pequeña empresa, probablemente esta pueda sanear sus cuentas o evitar algún despido de personal.

El do it yourself es muy sano y reconfortante, pero si no gasta ni quien puede hacerlo, este país se va a la ruina.