Aísla y ahorra

Aísla y ahorra

España es un país donde no se han levantado edificios demasiado eficientes pero, ¿por qué? Pues simplemente porque no vivimos en un país de temperaturas extremas y eso ha provocado que los constructores decidieran ahorrar un poco en costes al no aislar correctamente todo lo bien que lo podrían haber hecho. Claro que, hay que entender también, que de haber aislado nuestros edificios tal y como se hace en otros países, es posible que el precio final se hubiera encarecido.

Ahora bien, debemos aclarar que el modo en el que se aísla ahora y en el que se aislaba antes ha cambiado. Está claro que ahora tenemos materiales y tecnologías que nos permiten un aislamiento más eficaz a menor coste pero la realidad es que formas de aislar viviendas las ha habido siempre, desde las más antiguas y ecológicas como hacerlo con paja, pasando por las más clásicas con cámaras de aire en las fachadas exteriores de los edificios, y las actuales y más sofisticadas.

Pero ¿por qué hablamos ahora de aislamientos en España? Pues básicamente porque el clima ha cambiado, y mucho, y hace estragos tanto en verano como en invierno, y eso ha provocado una cadena de situaciones que queremos para sea como sea.

Es como la pescadilla que se muerde la cola y vamos a verlo:

  1. Estamos a 40 grados a la sombra en pleno agosto.
  2. Las familias se refugian en
  3. Encienden ventiladores y aires acondicionados por toda la casa.
  4. El fresco se escapa por los cerramientos de puertas y ventanas que no cierran herméticamente.
  5. Las paredes exteriores de la vivienda son finas, y están recalentadas, por lo que el calor sigue pasando a través de ellas hasta el interior de la vivienda.
  6. Las familias, en el interior de la vivienda, bajan la temperatura del aire acondicionado para conseguir que refresque un poco en el interior, pero siempre hay un porcentaje de aire fresco que sigue escapando por las ranuras de los cerramientos.
  7. Sube el gasto energético.
  8. Sube la factura de la luz.
  9. Las familias gastan más y contaminan más.

Y si hacemos el supuesto en un día donde el frío cala en los huesos, sobre todo en zonas donde la humedad es elevada, ocurriría la misma secuencia de números pero hablando del frío que entra por los cerramientos y lo poco que aíslan de éste las paredes del edificio.

Soluciones

Lógicamente la solución más adecuada sería hacer obra, básicamente porque cambiando ventanas viejas de madera o ventanas que ya no aíslan por ventanas de PVC y cristal doble o triple con cámara de aire entre ellos, conseguiremos un aislamiento acústico y de la temperatura exterior fantástico, así como poder aislar paredes por ejemplo, pero tal vez esto no sea posible para todas las familias por lo que hay que buscar otras soluciones más económicas:

  • Burletes: podemos adquirir burletes para puertas y ventanas en grandes superficies como Leroy Merlín, Brico Depot y tiendas de bricolaje. Los burletes son unas tiras de goma ancha que por una cara llevan pegamento y por el otro pueden llevar, o no, cepillo, plástico u otro tipo de materiales. Se coloran en los cerramientos de puertas y ventanas para evitar el escape y la entrada de aire del exterior por rendijas cuando dichas puertas o ventanas están cerradas.
  • Aislamientos sin obras: existe una técnica que permite hacer pequeños agujeros en loas parees mediante taladros especializados para introducir por ellos la boquilla de una máquina que introduce un material tipo espumoso que, al solidificarse, rellena las cámaras de aire vacías de los edificios con el fin de aislar las paredes de la vivienda y conseguir así tener mayor protección contra frio y calor. En Creasur nos han contado que dependiendo de las dimensiones dela vivienda este trabajo se puede hacer en un mismo día, dejando todo terminado y sin señales en las paredes.
  • Textiles de hogar: en verano retíralos, siempre que te sea posible, pero en invierno, instalar alfombras o tapices ayudan a mantener el calor de las viviendas. También los cuadros y otros adornos de pared pueden ayudar a mantener el frío fuera, incluso la instalación de librerías puede hacer de barrera, igual que el aislamiento térmico.
  • Aprovecha el calor de los electrodomésticos: si es verano el mejor consejo que puedo darte e que apagues todo. Cualquier electrodoméstico, incluso en stand by, produce calor, pero si estamos en invierno y lo que quieres es caldear el ambiente sería interesante aprovechar, por ejemplo, el horno de la cocina si lo utilizamos. Por ejemplo, si cocinamos algo al horno deja todas las puertas abiertas de la casa para que el calor que emite se expanda, y una vez hayamos terminado de cocinar, deja la puerta del horno también abierta para que el calor de su interior se esparza por la vivienda hasta que se enfríe del todo.

Y por supuesto, si tienes algún consejo más, puedes dejarlo en los comentarios.