Imagínate que vas a buscar un dentista porque necesitas arreglar algo en tu boca: una muela que te duele, una revisión o quizá un implante. Quieres que te atiendan bien, que te hagan un presupuesto real y que el tratamiento sea seguro. Pero también es cierto que últimamente se habla bastante de gente que ha sido engañada, de clínicas que ofrecen precios muy bajos, de profesionales sin titulación, de tratamientos a medias… Y eso puede asustar. Por eso, es muy útil tener una guía práctica con consejos reales para detectar si una clínica u odontólogo podría no ser de fiar. No se trata de desconfiar siempre, sino de estar bien informado para protegerte.
Mi objetivo con este artículo, es que sepas como evitar estafas y reseñas falsas, para que tomes decisiones con cabeza y sin sustos.
Caso iDental
iDental es otro ejemplo muy conocido. Fue una cadena dental con precios muy agresivos, que ofrecía descuentos enormes, crédito y facilidades para pagar tratamientos complicados. Muchas personas pagaron por implantes, empastes o tratamientos complejos y no recibieron todo lo que se les había prometido.
Una mujer llamada Rosa, por ejemplo, pagó por varios implantes y terminó sin casi ningún diente funcional, con infecciones en las encías y lesiones provocadas por tornillos mal colocados. Cuando iDental quebró, muchos pacientes se quedaron con los tratamientos a medias o con secuelas. Fue uno de los mayores escándalos de clínicas dentales en España, especialmente por cómo afectó a personas con recursos limitados.
Negligencias en las clínicas dentales
Además de los fraudes, también hay casos recientes que muestran que algunas clínicas dentales no solo engañan, sino que pueden poner en riesgo la salud de las personas. Mira estas dos noticias recientes:
- En Valladolid, una clínica fue condenada a pagar 60.683 euros a una paciente después de que le extrajeran una pieza dental de forma innecesaria, lo que le provocó una grave infección. El tribunal señaló que el tratamiento no tenía justificación médica y que no se informó correctamente a la paciente.
- En Madrid, desmantelaron una clínica dental donde actuaban falsos odontólogos sin titulación ni formación adecuada. Según la Policía Nacional, estos “dentistas” realizaban extracciones y reparaciones con anestesia local, lo cual representaba un grave riesgo para la salud pública.
Estas noticias demuestran que no se trata solo de engaños económicos, sino también de riesgos reales para las personas que confían su salud bucodental a profesionales que no están haciendo las cosas correctamente.
Red Flags que debes tener en cuenta al acudir a un dentista
Saber qué buscar te puede salvar de una estafa o de una mala experiencia. Ten muy en cuenta estas Red Flags, porque pueden salvarte de una malísima experiencia:
- Precios demasiado atractivos
Si ves ofertas de implantes o tratamientos difíciles (como ortodoncia) a un coste ridículamente bajo, sospecha. Especialmente si te dicen “desde X euros” sin explicarte todos los componentes del tratamiento. - Presión para cerrar un contrato
Si te insisten para firmar rápido, con urgencia, si te dan pocas oportunidades para replantearte o pedir una segunda opinión, eso puede indicar falta de transparencia. - Dentistas sin credenciales visibles
Cuando entras a la clínica, fíjate si los profesionales muestran su titulación, su número de colegiado o su formación. Si no lo hacen, pide que te lo acrediten. - Ubicación y equipamiento sospechoso
Si la clínica está en un local pequeño, muy básico, sin equipo moderno o con instalaciones descuidadas, podría no ser un centro profesional serio. - Métodos de pago extraños
Si te piden todo por adelantado, especialmente mediante transferencias a cuentas personales, pagos en efectivo o préstamos, es una señal de riesgo. Una clínica seria podrá ofrecer financiación, pero todo debe estar por escrito y con condiciones claras. - Falta de consentimiento informado
Un buen dentista te explicará claramente qué va a hacer, qué riesgos hay, te mostrará radiografías o modelos y te pedirá que firmes un consentimiento. Si no te dan tiempo para leer o preguntarte, mal. - Promesas exageradas
Si te venden que un tratamiento va a cambiar completamente tu vida, que será muy rápido, sin dolor, sin mantenimiento, sin riesgos… puede que estén idealizando algo que no es tan simple. - Mala reputación online
Si las reseñas son todas demasiado buenas, con pocas críticas, o si ves muchas que se parecen demasiado entre sí, es posible que haya reseñas falsas. También revisa si hay denuncias o quejas en redes sociales, foros o asociaciones de consumidores.
Reseñas falsas y reputación online
Vivimos en una era digital, y muchas personas confían en Google Reseñas, páginas web de clínicas o redes sociales para decidir a qué dentista ir. Pero esas reseñas pueden manipularse.
- Algunas clínicas fraudulentas crean opiniones falsas para aparentar que tienen muchos clientes contentos.
- Otras pueden ocultar reseñas negativas o pagar para que las borren.
- A veces, las reseñas positivas no vienen de pacientes reales, sino de trabajadores, amigos o incluso perfiles falsos.
Para evitar caer en esto, lo que puedes hacer es:
- Buscar reseñas en varias fuentes (Google, foros, redes sociales, asociaciones de consumidores).
- Ver si alguien detalla su tratamiento, sus pasos y sus fotos antes/después; reseñas muy generales (“me encantó”, “mejor dentista”) tienen menos valor.
- Ver si hay pacientes que cuentan experiencias negativas: no te quedes solo con lo bonito, busca también lo crítico.
- Preguntar en tu entorno: tal vez algún familiar, amigo o compañero haya ido a esa clínica o conozca a alguien que lo haya hecho.
Cómo asegurarte un servicio dental de calidad
Más allá de evitar estafas, es clave que recibas un buen trato, con seguridad y profesionalidad. Aquí van algunos consejos para lograrlo:
- Pide una segunda opinión
Si te proponen un tratamiento caro o complejo, no dudes en consultar a otro dentista antes de firmar nada. Otra mirada puede cambiar todo. - Solicita presupuesto detallado
Exige que te den por escrito un presupuesto con todas las partidas: consultas, pruebas, materiales, revisiones, laboratorios, etc. Así no te encontrarán con costes sorpresa después. - Pregunta por el plan de tratamiento
Quieres saber exactamente lo que van a hacer, cuándo, con qué materiales y por quién. Que te lo expliquen con claridad, sin tecnicismos rebuscados, pero de forma completa. - Verifica la titulación y colegiación
Comprueba que el dentista pertenece al colegio profesional correspondiente. Puedes pedir su número de colegiado y luego buscarlo en el registro. - Asegúrate de un buen consentimiento informado
No firmes nada sin leerlo. Pide que te expliquen los riesgos, las alternativas y las posibles complicaciones. Si algo no te convence, replantea. - Programa revisiones posteriores
Un buen tratamiento no termina cuando se paga. Debes tener citas de seguimiento para comprobar que todo va bien, que tus encías están sanas y que los resultados se mantienen. - Comprueba la higiene de la clínica
Observa cómo está el lugar: si los instrumentos están tapados, si hay guantes, mascarillas, si el personal se limpia las manos o cambia guantes entre pacientes, si usan barreras plásticas, etc.
Qué documentación puedes pedir antes de tratarte
Aquí viene un apartado muy útil para protegerte y asegurarte de que estás entregando tu salud bucodental a profesionales serios. Desde HQTenerife, una clínica dental con experiencia, recomiendan que solicites ciertos documentos para verificar que estás ante un odontólogo profesional y responsable, sin convertirlo en publicidad:
- Pide el número de colegiado del dentista. Con eso puedes comprobar en el colegio oficial de dentistas si realmente está registrado.
- Solicita una copia del título profesional o una acreditación que demuestre su formación. No es habitual que todas las clínicas lo entreguen, pero un buen dentista no debería negarse a mostrarlo si se trata de darte tranquilidad.
- Exige el protocolo de tratamiento por escrito. Esto es un documento donde quede claro lo que va a ocurrir: estudios, pruebas, fases del tratamiento, tipos de material, costes, duración y seguimiento.
- Solicita un informe de riesgos y consentimiento. Este documento debe explicar los riesgos, las alternativas al tratamiento, cómo se hará y qué puede pasar si algo no funciona.
- Pide demostrar las pólizas de seguro profesional. Muchos dentistas con reputación tienen seguros de responsabilidad civil que cubren posibles daños; que te enseñen una prueba de esto es una señal de profesionalidad.
- Examina si te ofrecen entregar radiografías o imágenes. Si te hacen una radiografía, el centro debería dártela o al menos mostrarte lo que han visto y explicarte por qué es relevante para tu tratamiento.
Al pedir estas cosas, estás tomando un paso proactivo para proteger tu salud y tu dinero.
Tu seguridad es lo primero
Al final, lo que más importa es que tomes decisiones con información y con tranquilidad. No tienes que aceptar la primera oferta que te hagan, ni lanzarte a un presupuesto sin haberlo estudiado. Si algo te genera dudas, preguntas, incomodidad o desconfianza, es una señal para frenar y profundizar.
También conviene recordar que muchos dentistas son profesionales excelentes, con formación, con experiencia y con vocación. No todo el sector es peligroso, sino que hay una parte que aprovecha el desconocimiento para obtener beneficio, y ahí es donde debes estar alerta.