La seguridad es un aspecto clave en las estaciones aeroportuarias. La confluencia en las instalaciones de miles de viajeros, cuando no millones, entre los que van a tomar un vuelo y los que salen de un avión, unido a ese carácter fronterizo (internacional) que le imprime el transporte aéreo, hace que los servicios de seguridad sean una de las áreas más importantes en la dirección de un aeropuerto.
Para coger un avión en el aeropuerto de Estambul, nada más cruzar la puerta del vestíbulo, debes pasar un primer control de seguridad, con máquinas de escáner para el equipaje y arcos detectores de metales para los pasajeros.
A continuación, pasas por las ventanillas de check-in e inmediatamente después has de pasar por un segundo punto de control, parecido al primero, antes de acceder a las puertas de embarque.
Si vas a coger un vuelo internacional, debes pasar por un tercer reconocimiento de seguridad. En esta ocasión, unas garitas, gestionadas por la policía turca, sellan el pasaporte o el documento que te autoriza a embarcar.
Por mi experiencia puedo decir que los aeropuertos españoles están más tecnificados. No estás obligado a pasar por tantos controles de seguridad, pero la seguridad es tan exigente como en el aeropuerto turco.
Esta es solo una pequeña parte de la seguridad en los aeropuertos. La parte que vemos directamente los pasajeros. Pero la vigilancia es más completa y abarca todas las instalaciones y espacios por donde se mueven pasajeros, equipajes, tripulación y personal.
Los instructores de Facilities Airport, una academia y consultoría que imparte formación para el personal laboral de los aeropuertos y asesora a las empresas en materia aeroportuaria, señalan que la seguridad en los aeropuertos es diferente a la que se ejerce en cualquier otro edificio público o privado.
Para empezar, para trabajar en la seguridad de un aeropuerto es necesario haber superado un curso AVSEC (Aviation Security) adaptado a las funciones concretas que vas a desempeñar en tu trabajo.
La formación específica es una característica diferencial, pero no la única.
El plan de seguridad del aeropuerto.
Los aeropuertos son organismos autónomos en cuanto a la gestión de la seguridad y las emergencias. Si bien pueden tener subcontratadas empresas de seguridad para que se encarguen de tareas de protección, es la dirección del aeropuerto quien tiene la responsabilidad máxima respecto a lo que sucede en sus instalaciones.
Así, por ejemplo, en los aeropuertos encontramos fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, como la policía nacional. Pero su presencia está supeditada a tareas concretas, como la gestión de las aduanas y funciones de guarda del orden público que ejercen bajo solicitud o conocimiento de la dirección del aeropuerto.
Este aspecto es importante para comprender la particularidad de la seguridad en estas estaciones de transporte. Así pues, todo aeropuerto dispone de un plan de seguridad propio que debe atender a las necesidades concretas y reforzar los puntos débiles de las instalaciones. Con un equipo de dirección encargado de ejecutar el plan y con medios propios para llevarlo adelante.
Todos los equipos de seguridad de los aeropuertos tienen el P.N.S. (Plan Nacional de Seguridad para la Aviación Civil). Una ordenanza elaborada por el Ministerio de Transporte, que va de lo general a lo concreto, y que está redactado a partir de las instrucciones dadas por organismos internacionales del sector como la Organización de Aviación Civil Internacional (I.C.A.O.) o la Agencia Europea de Seguridad Aérea (E.A.S.A.).
Este plan nacional, el aeropuerto lo adapta a sus características particulares. El plan del aeropuerto contiene el sistema de funcionamiento de los servicios de seguridad y emergencia y los protocolos de actuación ante posibles supuestos.
Los objetivos de seguridad.
En su página web, la empresa Ferrovial, que entra sus múltiples actividades se encuentra la de prestar servicios de seguridad para los aeropuertos, indica que los objetivos de seguridad en estas instalaciones son los siguientes:
- Inspección de pasajeros y equipajes. En este sentido, están autorizados para revisar los documentos de identidad de los pasajeros y la comprobación de los equipajes para que no comprometan la seguridad dentro de los aviones.
- Control de acceso a áreas restringidas. En determinadas zonas del aeropuerto solo puede entrar personal autorizado. El control de acceso a estas zonas puede efectuarse por medios digitales o electrónicos, pero siempre debe estar supervisado por el personal de seguridad.
- Detección de armas, explosivos y drogas. Para efectuar esta detección, lo servicios de seguridad disponen de medios adecuados como escáneres de rallos X, detectores de metal, detectores por hisopos e, incluso, unidades caninas adiestradas.
- Control de mercancías. Tanto los equipajes de los pasajeros que sean facturados, como las mercancías que se carguen en la bodega del avión como carga aérea, deben pasar por un previo control de seguridad para evitar que se cuelen productos o sustancias que lleguen a comprometer la seguridad en los aviones.
- Vigilancia de todas las instalaciones. Los servicios de seguridad deben detectar comportamientos sospechosos y actividades no lícitas que puedan alterar el orden y el buen funcionamiento del aeropuerto. Para ello disponen de sistemas de videovigilancia, puestos de control ubicados estratégicamente y rondas planificadas efectuadas por los agentes.
- Coordinación con otros medios. En este sentido, los servicios de seguridad deben disponer de mecanismos para coordinarse y cooperar con otros medios de seguridad, como la policía nacional y protección civil, de manera que entre unos y otros se complementen, y actúen conjuntamente cuando la actividad lo requiera.
Áreas de seguridad.
La seguridad en los aeropuertos se efectúa en áreas concretas. Son las siguientes:
- Control de acceso a la terminal. El personal de seguridad se ocupa de vigilar quién entra y sale de la terminal, garantizando que los pasajeros y trabajadores estén debidamente acreditados. Entre sus tareas está comprobar documentos como el DNI, pasaporte o tarjetas de embarque, además de vigilar que las áreas restringidas del aeropuerto solo sean transitadas por quienes estén autorizados.
- Control de seguridad en los puntos de inspección. Esta es la función de seguridad más conocida por el público: los controles antes de llegar a la zona de embarque. Allí se revisan tanto a los viajeros como a su equipaje de mano, utilizando escáneres de rayos X, arcos detectores de metales o inspecciones manuales cuando sea necesario. El propósito principal es evitar que se introduzcan objetos peligrosos o no autorizados en la zona de embarque.
- Seguridad en la zona de embarque. Una vez que los pasajeros han pasado los controles, la vigilancia continúa en las puertas de embarque. Los técnicos de seguridad permanecen atentos para que el tránsito hacia el avión sea seguro y ordenado. Durante este tiempo, el aeropuerto mantiene la responsabilidad sobre cada viajero hasta que pasa al interior del avión.
- Control de equipajes facturados. Las maletas que se entregan en los mostradores pasan por un proceso de revisión en áreas específicas del aeropuerto. Allí se emplean sistemas de detección de explosivos y escáneres de alta precisión para comprobar que el contenido no represente un riesgo. Si surge alguna sospecha, se aplican protocolos de revisión manual antes de que el equipaje sea cargado en el avión.
- Seguridad en las pistas. El control no se limita a las zonas de pasajeros. En las pistas de aterrizaje, despegue y estacionamiento de los aviones, el personal de seguridad controla que únicamente el personal autorizado tenga acceso a las mismas. Además, supervisan las operaciones que se desarrollan en estos espacios para prevenir incidentes.
- Control de carga. Los envíos de carga aérea, mercancías y paquetería que viajan en las bodegas también requieren control. Se revisan con equipos de rayos X, escáneres especializados e incluso perros entrenados en la detección de sustancias peligrosas. Así se evita que se transporten materiales prohibidos.
- Seguridad en las salas VIP. Espacios exclusivos como salas VIP, zonas diplomáticas o áreas restringidas necesitan vigilancia particular. Allí los agentes de seguridad se encargan de revisar identidades, controlar accesos y, en ocasiones, realizar verificaciones adicionales sobre equipaje o pertenencias.
- Supervisión en las zonas de llegada. Cuando un vuelo aterriza, la seguridad se traslada a los espacios de recogida de maletas y a los pasos por aduanas. El personal asegura que los pasajeros sigan los procedimientos correctos, controla la entrega del equipaje y supervisa el cumplimiento de las normas aduaneras y de inmigración.
Derechos de los usuarios.
En lo que se refiere a la obligación de los pasajeros de someterse a los escáneres corporales en los aeropuertos, la página web Your Europe, una página oficial de la Unión Europea, aclara que el pasajero tiene una serie de derechos que puede exigir ante el punto de control.
Uno de ellos es la negativa para pasar por un arco de metales o escáner corporal si el usuario lo considera oportuno. En tal caso, el control de seguridad se efectuará por medios alternativos como el registro manual.
Para este registro, el usuario puede exigir el sexo del agente que debe efectuarse. Por ejemplo, una mujer puede negarse a que un agente masculino le realice un registro manual. Todos los datos e informaciones derivadas del control de pasajeros no debe copiarse, imprimirse o almacenarse en ningún formato.