Una terraza de lujo para el piso

Querer cambiar el aspecto de nuestra vivienda es muchas veces un problema bastante mayor de lo que se suele imaginar en un principio. En primer lugar, porque ello implica llevar a cabo obras, algo por lo que todo el mundo no tiene intención de pasar. Sin embargo, uno de los motivos que más echan para atrás a todos aquellos que desearían dotarle a su vivienda (normalmente un piso) de un cambio es sin duda el conjunto de trámites que es necesario formalizar para ello.

En un piso, la estancia que por excelencia resulta más susceptible de ser cambiada es la terraza. Son muchos los estilos y las maneras de convertirla en un espacio dedicado al relax y a la tranquilidad. Porque, a fin de cuentas, la terraza está para eso: para descansar.

¿Qué es lo primero que se debe hacer? En primer lugar, tener una idea de qué es lo que se quiere. Muchos prefieren tener una terraza descubierta para poder salir a tomar el aire durante los meses de calor. Otros, sin embargo, prefieren tomar la decisión de cerrar el espacio para poder utilizarlo para otras cosas: poner la lavadora, tender la ropa, sentarse a descansar durante el invierno… Su uso es libre para cada uno.

Cuando se tiene esa idea, es el momento de comenzar con los trámites legales. Aunque el espacio que se desee cambiar sea de nuestra propiedad, vivir en una comunidad de vecinos hace que sea necesario pedir permiso para sacar adelante la reforma. Es algo lógico y que no hay que tomarse a mal. Es preciso informar de nuestras intenciones porque el edificio es de todos y tocar algo que no se debe podría desencadenar consecuencias negativas también para todos.

El diario 20 Minutos hace un resumen general de qué tipo de licencia ha de pedirse en estos casos. Existen dos tipos de licencias: las de obra mayor y las de obra menor. Las primeras son para aquellos trabajos que modifiquen la distribución, mientras que las segundas se utilizan para tocar elementos estructurales del edificio.

Por regla general, los cerramientos de terraza, que es de lo que se va a hablar a continuación, suelen requerir una licencia de obra menor. Una vez que tenemos esto claro, es el momento de ponerse en contacto con las diferentes compañías especializadas para llevar a cabo la obra.

Replus es una de las mejores alternativas en este sentido. Acumula cerca de tres décadas fabricando todo tipo de ventanas y de techos, por lo que puede ser justo lo que se está buscando. La calidad del aislamiento de las primeras y las diferentes posibilidades que guardan los segundos hacen de Replus una entidad líder en el sector.

Variedad para amoldarse a tus necesidades

La principal ventaja de una entidad como Replus es la gran cantidad de soluciones que puede aportar para conseguir esa terraza de nuestros sueños. Gracias a su trabajo, es posible disponer de un techo para la terraza y de retirarlo cuando queramos. Sus techos corredizos protegerán nuestra terraza durante los días de frío o lluvia y dejarán abierta la posibilidad de ganar un espacio al aire en cuanto los días sean más apacibles.

El objetivo de todo ello es proporcionar un sistema de confort, seguridad y aislamiento con las ventajas que trae consigo la sostenibilidad y el ahorro de todos sus productos. Disfrutar de todo ello sin las molestias que suele ocasionar una obra de larga duración es, cuanto menos, agradable.

Completar los trámites y llevar a cabo el proyecto requerirá menos tiempo del que podemos llegar a imaginar. Es conveniente tener la idea clara, saber qué queremos y que es Replus la entidad en la que queremos depositar toda nuestra confianza. Ese será el primer paso para conseguir conformar un espacio de lujo en nuestro propio piso.