Reformar una oficina es fácil si sabes en qué fijarte

Las empresas cuando crecen tienen un problema que se repite constantemente, y es que llegados a un punto en el que la empresa crece, hay que plantearse si ampliar la oficina o irse a una oficina nueva. En el caso en el que la empresa esté de alquiler no hay problema, pero qué pasa cuando has comprado la oficina.

Puedes plantearte venderla, pero puede ser que sea otro problema, ya que no solo hay que encontrar vendedor, sino que tienes que encontrar otro espacio con las características que necesitas y sin saber por cuánto acabarás vendiendo la oficina actual, ya que hasta que no cierras la venta no lo sabes.

Y luego está el tema de la mudanza, que supondrá estar como mínimo una semana sin tener la misma actividad, por lo que en términos de eficiencia existe un problema que puede ser difícil de resolver. Por lo tanto tenemos varios inconvenientes en el caso de que quieras vender tu oficina por otra.

Teniendo en cuenta que la reforma es una de las opciones más convenientes, merece la pena hablar de lo que tienes que tener en cuenta antes de hacer una reforma. Porque existen empresarios que deciden hacer reformas con una idea en la cabeza, pero sin tenerlo todo planificado.

En este sentido, cabe decir que una planificación al detalle es necesaria para no tener problemas de tiempo. De esta manera evitaremos que las dudas o los posibles inconvenientes de toda obra sean un verdadero quebradero de cabeza. Por todo esto, en el artículo de hoy vamos a dar algunos tips previos a realizar cualquier obra.

Consejos a tener en cuenta antes de realizar obras

En el caso de las oficinas pequeñas, los muebles de oficina cobran un papel estelar, ya que deben cubrir varias funciones que en otros espacios más grandes no sería necesario: ordenar, compartimentar, racionalizar y explotar el espacio. Mobiofic es una tienda de muebles online en la que podrás encontrar el mobiliario de oficina que mejor se adapte a la decoración de oficinas y despachos, al mejor precio.

Empezaremos hablando de la funcionalidad. Piensa en tus necesidades y adapta la decoración de oficinas a ellas. La decoración también puede ser funcional, y ten en cuenta el tipo de espacio que quieres tener. Piensa en si quieres algo recargad o no, un ejemplo son los despachos de abogados o notarios, con las grandes estanterías albergando los libros; o imagínate el despacho de un arquitecto, con una amplia mesa y mucho espacio alrededor.

La ergonomía por encima de la estética. Ante todo, los puestos de trabajo que generemos han de ser cómodos, premisa que debe imperar para garantizar la salud de los trabajadores y, por extensión, la productividad y el rendimiento. Este es quizá el aspecto que más se deja de lado a la hora de reformar una oficina, y es sin duda el que a la larga más problemas trae.

Hay algunos factores fundamentales a la hora de aumentar la ergonomía de los puestos de trabajo. En primer lugar, hace falta disponer de buenas sillas con respaldos basculantes que permitan al trabajador apoyar la cabeza. En segundo lugar, hay que poner la silla a la altura adecuada, y disponer de la pantalla del ordenador alineada a la posición natural del trabajador, es decir, de frente.

Presta atención al color. Huye de los colores oscuros. Las tonalidades claras nos permitirán dar una sensación de mayor amplitud. Juega con este concepto con el resto de la decoración de la oficina, aquí la luz natural también juega un papel clave, ya que hará que los espacios parezcan más amplios en combinación con los colores claros.

Ya lo comentábamos, pero la iluminación también importa. La luz natural es la ideal, pero como deberemos recurrir a iluminación artificial, busca aquella que quede suspendida del techo, así liberaremos espacio de mesas y optimizaremos aún más los muebles de oficina. También recomendamos invertir en LED, ya que a la larga se ahorra dinero gracias al bajo consumo de estas bombillas.

Compartimentación. Si necesitamos crear diferentes espacios pensemos en los propios muebles como elementos separadores. Nos ahorraremos paredes o superficies divisorias y mantendremos de paso la sensación de un espacio más diáfano, que junto con la iluminación y el color darán la sensación de amplitud que tanto gusta.