Piscinas para invierno

Llega el invierno y con él las bajas temperaturas, una época que gusta a algunos y muchos odian, porque prefieren el calor del sol en pleno verano, poder ir a la playa, bañarte en la piscina o pasear sin cuatro capas de abrigo. Pero tal vez hay algo que sí podemos seguir haciendo ¿y si pudiéramos seguir bañándonos en nuestra piscina en pleno invierno? Parece cosa de reyes, o de ricos por lo menos, pero igual con un poco de maña podemos hacerlo posible en nuestra propia vivienda.

Cómo climatizar una piscina

Imaginad que es Navidad y acabáis de abrir los regalos que Papá Noel os ha dejado bajo el árbol, habéis desayunado chocolate caliente con toña o con churros y ahora toca un baño en la piscina antes de la copiosa navideña que todos los años hacéis en familia. Pues, aunque no lo creáis, es posible.

Para empezar debemos tener clara una cosa: tener una piscina climatizada no significa, necesariamente, tenerla cubierta, pero lógicamente influye mucho en el mantenimiento de la temperatura ya que resguardará más el espacio y ayudará a mantener el calor dentro del recinto. Ahora bien, eso tampoco significa que tener una piscina cubierta vaya a darnos el calor necesario como para que el agua esté a una buena temperatura en pleno invierno.

Así pues, lo primero es decidir si queremos o no que nuestra piscina sea cubierta sabiendo de antemano que el gasto de energía que tendremos si no la cubrimos será un poco más elevado del que necesitaríamos en caso de haberla cubierto.

Podemos utilizar cobertores solares, también llamados “de burbujas”. Son más económicos que otros porque están fabricados con plástico y flotan sobre el agua de la piscina concentrando el calor procedente del sol. Se suelen utilizar solo en la época de baño de verano, pues no sirven como cubiertas durante el baño y hay que retirarlos cuando vas a usar la piscina, pero no es descabellado que, si no disponemos de otro medio, este sea uno bueno para salir del paso. Deberás tener la previsión de tener la piscina siempre cubierta con estos cobertores mientras no uses la piscina, de modo que ayuden a mantener el calor del agua y no sea necesario hacer un gasto energético mayor, pero recuerda que antes de bañarte has de retirarlo por completo con el fin de evitar accidentes.

Las cubiertas bajas son también una buena opción, pues las puedes instalar fijas o móviles y nos ayudan a mantener el calor del agua durante el invierno. Eso sí, olvídate de saltar al agua con ellas pues su altura sólo permite sacar parte del torso del agua.

Y por último las más caras y también las más cómodas y funcionales, las cubiertas elevadas. En cuestión de diseño son parecidas a las bajas solo que, obviamente, con mayor altura, pues permiten estar en el interior de la cubierta sin necesidad de estar dentro del agua. Ya os adelanto que con una cubierta baja es más que suficiente para disfrutar del baño en invierno pero la realidad es que las cubiertas altas son todo un lujo.

¿Cómo calentar el agua?

Tenemos tres posibilidades: bombas de calor, paneles solares y calentadores eléctricos. Lógicamente la más económica son los paneles solares, a la larga, porque la instalación previa puede salir algo más costosa. Las bombas de calor tampoco están mal pero los calentadores eléctricos suelen hacer un gasto importante, así que cuidado con eso.

Sin embargo, elijas la técnica que elijas, no debes olvidar que el mantenimiento de la piscina debe ser igual que el de verano, e incluso mayor, pues es más fácil que con el calor que hará en el interior de la cubierta las bacterias proliferen con mayor facilidad. Humanes Guillen Eurosal cuenta con venta de sal para piscinas, una sal marina natural, ecológica, sin conservantes ni aditivos, totalmente recomendable. Debes añadir cloro del mismo modo que lo hacías en verano, así como el resto de compuestos que sirven para mantener limpia la piscina y de este modo no habrá ninguna clase de peligro.

Una vez tengamos el agua calentita y la toalla bien cerca para no quedarnos helados de frío al salir podemos estrenarla. No te aconsejo el baño nocturno, pues las temperaturas serán aún más bajas que durante el día y algún que otro resfriado puede atraparte justo al salir de la piscina, pero esa ya es tu decisión. Disfrútala.