Cómo me construí mi propia “Tiny House”

Las “Tiny Houses” o “casas diminutas” son una realidad, sobre todo en EEUU y Nueva Zelanda. La filosofía de “menos espacio” más vida, atrae a cada vez más personas. No hacen falta cientos de metros para vivir cómodamente.

Son muchos los movimientos que empiezan a reivindicar el minimalismo y nos llaman a tener una mayor conciencia a la hora de consumir y de elegir las cosas que nos son realmente necesarias.

Diseños inteligentes y perfectamente funcionales que son capaces de albergar todas nuestras casas. Mesas y camas ocultas que solo aparecen cuando los vamos a usar. Formas muy ingeniosas de almacenamiento para aprovechar al máximo el espacio.

Después de vivir varios años en la ciudad compartiendo piso empezaba a tener ganas de vivir sola, y de tener algo que me perteneciera. La verdad es que la realidad de los precios de compra de la vivienda en la ciudad se me escapa del presupuesto y, si algo no quiero, es tener una hipoteca que está por encima de mis posibilidades.

Fue así, viendo un par de videos en YouTube como empecé a interesarme por la idea de construir mi propia Tiny House.

El Proceso de Construcción de una “Tiny House”

Todo empieza con un remolque de 2,4 por 4,2 metros sobre el que irá una superficie metálica bastante sólida y unos cimientos de madera que luego irán recubiertos para poner la tarima flotante.

Posteriormente, se levantan las paredes que sostendrán el altillo donde irá el dormitorio y el tejado. Uno puede sorprenderse de la increíble capacidad de un pequeño espacio bien distribuido. Este puede ser perfectamente compatible con una gran cantidad de elementos, desde zona de entretenimiento, una unidad de aire acondicionado portátil y una cocina completamente equipada.

Además del espacio destinado al almacenamiento de la cocina, también podemos poner una escalera que conduzca al dormitorio. Recuerdo un diseño en uno de los videos que vi cuando estaba buscando ideas, en el que habían diseñado como una pared para llegar a la habitación escalando, idea que me parecía muy original.

A la hora de diseñar el baño, también podemos encontrar soluciones muy ingeniosas. El mío consta básicamente de un plato de ducha, un lavabo y un espacio de almacenamiento adicional, y un inodoro de compostaje en una de las esquinas.

En cuanto a los materiales, además de madera recurrí a un material que me recomendó un amigo.

El Etabond, que es un producto de características tecnológicas avanzadas que aporta creatividad a los diseños arquitectónicos, superficies curvas y planos en colores vivos, lo que aporta un sentido elegante a la casa.

Además, es un material rígido, ligero y resistente con buenas propiedades aislantes, por lo que mejora la eficiencia energética de los edificios. Es perfecto también para la rehabilitación, aportando un diseño de vanguardia en antiguas edificaciones. Por otra parte, su instalación es cómoda y sencilla, favoreciendo que el acabado final sea perfecto.

Conseguí este material sin problemas en Aluminios Franco, fabricantes y distribuidores de aluminio en sus diferentes aplicaciones. Además de tener también otros sistemas que me fueron muy útiles a la hora de construir mi pequeña casita.