Decorando dormitorios

Una de la habitaciones que más respeto me producen a la hora de decorar son los dormitorios, tanto los infantiles como los juveniles o adultos, y eso es así simplemente porque soy consciente de la importancia que tienen. Hay personas, incluso que trabajan en este medio, que ven en los dormitorios un espacio en el que el tiempo que se pasa dentro estamos durmiendo, al menos en su mayor parte, y por eso se conforman con poner un buen somier o canapé y un buen colchón acompañado todo con algo de decoración. Yo sé que el dormitorio es mucho más, y por eso me esfuerzo el doble.

En España  son pocos los que cuentan con una pequeña habitación adicional que utilizan como vestidor por lo que, el dormitorio, también es el espacio en el que nos vestimos y arreglamos, es el espacio en el que descansamos si estamos enfermos y para los niños y adolescentes es el espacio en el que juegan, crean, estudian e incluso sueñan así que… ¿qué puede tener más importancia que eso?

El dormitorio adulto

Por regla general, el adulto ya no necesita de algunos muebles que los niños sí han de tener en su habitación como, por ejemplo, un escritorio ya que, por regla general, se suele tener un despacho o una habitación aparte destinada a ello, ahora bien… ¿hay algún mueble que los adultos tengan en su habitación que los niños no necesiten? Pues también.

Si e dormitorio es el lugar donde nos vestimos y arreglamos ¿no necesitaremos un tocador? Obviamente no todo el mundo tiene espacio para poder poner uno en su habitación pero a todas las mujeres nos gustaría tenerlo, con nuestro maquillaje, accesorios y cosméticos para el cuidado de la piel. Una tienda en la que me gusta mucho comprar es DC Decoración porque no son vendedores de muebles, son decoradores, y siempre saben exactamente de qué les hablo cuando comento este tipo de cosas. Allí es donde compré el último tocador que instalé en la habitación de una joven de 27 años que acababa de independizarse y os aseguro que le encantó.

También para ella tuve especial cuidado en lo que a armarios se refiere pues ya sabía, de su propia boca, que tenía tanta ropa como las celebrities porque adora el mundo de la moda, así que quería darle un espacio perfecto, tanto para guardarla como para poder acceder a ella. Al final opté por un armario hecho a medida con todo lujo de detalles: desde percheros que se elevan para que no toquen los cajones y poder colgar en ellos vestidos largos hasta cajones con espaciadores especiales donde poner pañuelos, medias y demás accesorios.

Debéis pensar que el dormitorio es algo más que una cama cómoda donde dormir y eso tenéis que tenerlo en cuenta siempre a la hora de decorarlo.

El dormitorio infantil

Con los niños, como ya adelantaba, la cosa es diferente porque ni las madres ni ellos mismos dan tanta importancia a un armario, pero sí se lo dan a un buen rincón de estudio e incluso a un espacio creativo donde puedan dejar volar su imaginación. En este sentido soy muy fan de las creaciones de Kalma y Violeta, una empresa cuya marca es la creatividad de una diseñadora que fundó la firma en 2011 influenciada por el estilo nórdico de la decoración holandesa. Sus diseños artesanales fabricados en forja y madrea son una auténtica puerta a la imaginación así que, con ellos, un par de espacios ideados para el disfrute y estudio del niño o niña y un poco de magia podemos hacer verdaderas maravillas en espacios de todos los tamaños.

Eso sí, si el espacio del que disponemos es demasiado limitado yo optaría por buscar otro rincón de la casa destinado al estudio del pequeño para poder poner un espacio de juego y creatividad en la habitación. En mi opinión eso nunca debe faltar ya que, conforme el niño o la niña crezca, irá queriendo un poco más de intimidad y la necesitará para ser él mismo, no a la hora de estudiar.